Reportaje de Entrepreneur

 

Reportaje realizado por la revista Entrepreneur en Mayo del 2003 a Martha Muñiz de Y-Gloria Nails México. 

Por:  Minerva Vacio

 

Saque las uñas ...

Que hay de nuevo:  y clávelas en esta oportunidad. Atraiga el éxito que está en manos ajenas.

 

Lo mismo están en las manos de ejecutivas que de amas de casa, de adolescentes y mujeres mayores de 60 años. En todos los tamaños, colores y diseños, las uñas de acrílico son una moda que ya se convirtió en costumbre.

 

Seguramente ha visto florecer boutiques de uñas en algunos puntos de su comunidad. Y es que, además de ser un elemento de diversificación para los salones de belleza, los puntos de colocación y mantenimiento de este accesorio se han construído como redituables negocios.

 

 

De Norte a Sur

 

La moda actual proviene de Estados Unidos. Hasta hace algunos años, el mercado estuvo dominado por los asiáticos. Los materiales para realizarlas se fabricaban en países como China y Vietnam, la calidad era mala, parecía de uso industrial y no para el ramo de la belleza. Esto provocó que en la Unión Americana se empezara a producir una nueva generación de acrílico que ha revolucionado tanto el mercado como el concepto de las uñas postizas.

 

De acuerdo con Martha Muñiz, administradora de empresas y distribuidora de la marca Y-Gloria en la República Mexicana, esta moda no es nueva, "el gusto por las uñas de acrílico empezó hace unos 20 años", aclara.

 

Muñiz cuenta con un salón donde aplican, decoran e imparten cursos de uñas de acrílico y según nos relata, ha sido un excelente negocio a corto plazo. A diferencia de otros ramos relacionados con la belleza, esta actividad no requiere conocimientos profesionales ni una carrera especial de esteticista, un curso técnico y gran creatividad son puntos claves para arrancar un negocio.

Martha Muñíz

 

 

 

Oportunidad para todos

 

En pocos salones de belleza se encuentra esta especialidad y la gente las busca en otros sitios, es importante que considere que no se requiere poner una estética, de hecho, existen pequeños salones o lugares que sólo ofrecen este servicio.

 

Muchas amas de casa están viendo la rentabilidad que las uñas representan, algunas lo practican en sus hogares y acomodan sus propios horarios. Para empezar este tipo de negocio se requiere de interés y alguna habilidad manual, pero la capacitación es fundamental, de lo contrario se corre el riesgo de desacreditar su negocio por la calidad en los trabajos o peor aún, podría lastimar a sus clientas.

 

Cuando una persona comienza a crear uñas postizas suele tardarse entre dos y tres horas como mínimo, pero cuando se adquiere práctica y habilidad el tiempo se reduce a 45 minutos.

 

En el mercado es posible encontrar alrededor de diez líneas de material acrílico para uñas, todas con precios similares.

 

 

 

Más opciones

 

Otro mercado de uñas artificiales o postizas son las que se colocan con pegamento y suelen tener una duración de algunas horas, o a lo mucho, un par de días. Se vendían en paquetes que traen el propio adhesivo, en tiendas de autoservicio y farmacias.

 

Jorge Bolaños es uno de los dueños de la marca Limas Aiza, empresa que fabrica limas para uñas y pies. Hace un par de años decidieron ampliar su gama de productos y comenzaron a fabricar uñas postizas a base de plástico ABS, el cual tiene una textura parecida al acrílico flexible; se hacen y venden en serie.

 

El mercado de uñas de plástico es principalmente la clase popular, no se necesita ir con un experto para colocarlas y duran puestas entre uno y dos días.

 

Un paquete de 20 uñas tiene un precio de 6 pesos con 50 centavos al mayoreo y en locales se venden entre 15 y 20 pesos.

 

Existen siete modelos diferentes de uñas. Las más solicitadas son las cuadradas de longitud mediana y chica. El nicho principal de este negocio es venderla al mayoreo en lugares como farmacias, tiendas de artículos de belleza y de autoservicio.

 

 

 

De emprendedor a emprendedor

 

Una estrategia que Muñiz aconseja es regalar las primeras uñas a las amigas más cercanas, así, regresarán al retoque que por supuesto, se cobra. "Siempre vale mucho la pena regalar las uñas al principio, además sirve para practicar", anota.

 

La ciudad de México es el principal lugar donde se mueve el negocio de las uñas, después está en Monterrey y el sureste de la República, comenta Muñiz.

 

 

 

 

Reportaje de Notimex

 

Entrevista por Notimex a Araceli Martínez de Y-Gloria Nails México

 

El manicure, popular desde la época de los centuriones romanos.

En México, la industria de las uñas acrílicas decoradas ha alcanzado los sofisticados niveles asiáticos.

México, 18 Abril (Notimex)

 

Antes de que Wallis Simpson descubriera una laca asiática para esmaltar las uñas y el empresario estadunidense Charles Revson comercializara la idea, ya los mandarines chinos las llevaban decoradas de colores vistosos.

 

«Los hombres iniciaron la moda de las uñas pintadas. En Egipto, los poderosos se incrustaban uñas de oro; en China, los mandarines se las pintaban de colores vistosos y los centuriones romanos se hacían la manicure y se depilaban antes de las batallas».

Lo cuenta la experta Araceli Martínez, de la Academia "Y-Gloria Nails", que se especializa en aplicar y decorar uñas de acrílico, así como impartir cursos sobre la costumbre que en México dejó de ser exclusividad de las mujeres y ha atraído a algunos hombres.

 

«Nosotros capacitamos personas de ambos sexos. Es cierto que los hombres que llegan son escasos -dos o tres al año contra más de 200 mujeres al año en el mismo tiempo-, pero a ellos también les gusta hacerse un buen manicure y masajes en las manos para relajarse».

Y es que las uñas siempre están «en el punto de la mira» y por eso deben ser tratadas como auténticas joyas. «Basta con darle una mirada a los dedos; las manos hablan de ti; unas manos arregladas dan distinción cuando las mueves al hablar», agrega la especialista.

 

Además, se trata de una mina de oro para muchas amas de casa, quienes sólo necesitan el interés, capacitación, una mínima inversión y un poco de habilidad manual.

 

«Con una inversión de dos mil 500 pesos, se trabaja en el hogar o a domicilio con hasta un 200 por ciento de ganancia», asegura la especialista. Un buen manicure, con tratamiento de spa, suele costar entre sesenta y 120 pesos, y la inversión, es de apenas 20.

 

La industria en México ha alcanzado los sofisticados niveles de los países asiáticos, donde a la manicure tradicional se le ha agregado uñas acrílicas con tatuajes de dibujos exóticos, flores, dibujos y hasta el nombre y la foto del ser amado.

 

Las acrílicas también aparecieron antes de que Revson lanzara su marca color rojo intenso con el nombre de Wallis Simpson en Estados Unidos y Europa, narra Araceli, cuyas uñas nítidamente decoradas dan fe de su profesión y predilección.

 

La historia inicia con el descubrimiento que hizo un dentista estadounidense hace más de medio siglo. «Se dio cuenta que se podían hacer uñas con resina para dientes y poco a poco, la técnica evolucionó hasta convertirse en costumbre cosmética», asegura.

 

Y, en su opinión, no es cierto que el acrílico dañe el esmalte natural de la uña. Todo depende de la calidad, insiste. «En México, las hay para todas las edades y niveles económicos. Si es de calidad, y se le da mantenimiento, puede durar toda la vida».

 

Así, desde hace ya más de tres décadas, México está a «la vanguardia» de la técnica de la uña acrílica, al mismo nivel de los países asiáticos, donde la costumbre es parte esencial del lenguaje corporal femenino y ha sido, también, adoptado por algunos hombres.

 

En efecto, hoy en día existen por lo menos 10 líneas de material acrílico en nuestro país empastado en las manos de ejecutivas, amas de casa, adolescentes y mujeres de la tercera edad.

 

Es innegable que las uñas pintadas son un sello de distinción de la coquetería femenina adoptada por algunos varones y sin duda, un fenómeno que se adelantó a la globalización.

 

NTX/MLP